Una historia que no se va a olvidar.
Como muchos saben en Argentina en el año de 1976, ocurrió lo
que no muchos esperaban, empezó un proceso de reorganización
La junta militar
impuso el terrorismo de Estado (pusieron en marcha la represión implacable
sobre todas las fuerzas democráticas: políticas, sociales y sindicales), con el
objetivo de someter a la población mediante terror, imponiendo “orden”, sin
ninguna voz diciente. Esta fue la etapa más sangrienta registrada en nuestro
país, con estudiantes sindicalistas, intelectuales, profesionales que fueron
secuestrados, torturados, asesinados y “desaparecidos”. Mientras que otros se
exiliaron.
El libro que leí titulado “Los sapos de la memoria” de Graciela Bialet, habla de aquello, de cómo un adolescente se entera cómo había sido engañado durante 17 años por su familia. Él era hijo de desaparecidos, es decir, personas que habían sido secuestradas, torturadas y asesinadas por ser revolucionarios, por pensar diferente, por expresar ideas de libertad.
El libro que leí titulado “Los sapos de la memoria” de Graciela Bialet, habla de aquello, de cómo un adolescente se entera cómo había sido engañado durante 17 años por su familia. Él era hijo de desaparecidos, es decir, personas que habían sido secuestradas, torturadas y asesinadas por ser revolucionarios, por pensar diferente, por expresar ideas de libertad.

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